El dedo

Siempre mirando el dedo. Me fascina vuestra infinita capacidad de mirar el dedo. Lo digo en serio, es acojonante. Me desayuno con que andáis discutiendo si Marcial Dorado era un narcotraficante o un contrabandista. Como cuando tocaba discutir cuanto de amigo era del otro, pero esto mejor aún. Es que en la tele uno dijo que no sé qué y la otra le respondió que no sé qué. Cojonudo. Me parece cojonudo. ¿Sabéis lo que importa que fuese una cosa u otra? Absolutamente nada. Por eso han puesto el dedo para que lo miréis. Como de costumbre.

Lo que importa es que era un blanqueador. Mirad los putos juicios y sus jodidas sentencias. Mirad a lo que se dedicaba, joder. Hostias, que parecéis nuevos. Una cadena de televisión más de derechas que el copón os pone el dedo delante y horas a discutir sobre el dedo. Es mucho más mejor que andéis todos entretenidos en eso. Incluso ahora, habrá alguno que esté leyendo esto, quizá al poco de que lo haya escrito o en el futuro lejano y pensará ¿y por qué es importante que fuese un blanqueador de capitales?

No le deis vueltas a por qué un peso ascendente en un partido político que maneja cantidades ingentes de dinero negro se va a un paraíso fiscal de “vacaciones” con un pavo que crea estructuras para blanquear dinero. No lo penséis fríamente no vaya a ser que atéis cabos. Vosotros no lo penséis, pensad en lanchas y en lonchas. Seguid mirando el dedo. Que vais bien. El dedo es lo importante. El dedo es el camino. ¡Era un narcotraficante! ¡No! ¡Era un contrabandista! Discutid en redes el asunto, dadle más bombo por si acaso alguien no estuviese mirando el dedo aún.

Lo repito para los lentos. Un peso ascendente en un partido político que maneja cantidades ingentes de dinero negro se va a un paraíso fiscal con un pavo que crea estructuras para blanquear dinero. Y dadle unas vueltas también a la última vez que mirasteis este dedo. El uno diciendo “no fuimos tan amigos” y el otro diciendo que sí que lo fueron. ¿Por qué podría ser esto? Porque eran negocios. Negocios del partido, cojones. A eso fueron a Andorra, que es que parece que os falten dos minutitos de microondas.

Pero vamos, que vosotros podéis seguir mirando el dedo que yo seguiré hablando solo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Espacios Comunes

Maximizando Posibilidades

Lo de bajar las pensiones