Que sí pero que no.
Me voy a meter en un jardín que para eso es viernes. Vi pasar una lista sobre la brecha de edad en parejas de películas y le eché un vistazo... hasta que me encontré en los primeros lugares a El Gran Lebowski. Cerré la lista y me encendí un cigarro. Por partes:
Una cosa es que al hacer el casting para una pareja -o matrimonio- normal de una película que según guión tendrían la misma edad se elija a un actor de muchos más de cuarenta y a una actriz de apenas treinta cosa que pasa y bastante, lamentablemente. Es decir, un casting “cuestionable”. ¿Habría que colgar de un árbol al director de casting? Por supuesto. Pero el guionista tiene la culpa de nada. Y a veces ni el director porque el estudio o la producción le impone los actores por sus mierdas de algoritmos y sus ideas de lo que vende en taquilla. Colguemos de un árbol al director de casting y a los ejecutivos de los estudios o productoras.
Otra cosa es presentar relaciones idealizadas de pareja en pantalla entre un cincuentón y una veinteañera en cualquiera de sus vertientes habituales porque ejemplos hay a cascoporro como algo normal. ¿Habría que colgar de un árbol al guionista? Por supuesto. Pero el director de casting no tiene la culpa de nada, si en el guión Bond seduce veinteañeras el pavo hace casting de veinteañeras. Ojo. Porque en el caso anterior el director de casting se pasa por el forro de los huevos el guión y aquí no suele pasar. Por lo que sea. Pero en estos casos el director tampoco es que tenga culpa de nada. Salvo que hablemos de Woody Allen o de otros directores que escriben sus propios guiones a los que habría que colgar de otro árbol junto con los ejecutivos de estudios o productoras que aprueban sus proyectos.
Y otra muy diferente a las anteriores es que el eje de la trama sea el matrimonio disfuncional de un viejo millonario asqueroso con su esposa veinteañera trofeo. Siendo este representado como tal -sin ningún tipo de concesión- no siendo personajes principales de la historia si no el eje sobre el que se mueve de fondo la acción. El Gran Lebowski. ¿Hay una diferencia aberrante de edad? Claro. No sé muy bien cómo se podría representar el matrimonio disfuncional de un viejo millonario asqueroso con su esposa veinteañera trofeo sin un puto actor de 60 años y una de 20. Pero meter en el mismo saco esto con los casos anteriores es para colgar de un árbol al que ha hecho la lista. Me vais a perdonar pero no es que sea la misma liga es que ni es el mismo deporte.

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